Las medidas restrictivas implementadas por la Nación para reducir la circulación de la covid-19 repercutieron en todos los sectores de la economía. Entre las más afectadas se cuentan las pequeñas y medianas empresas, muchas de las cuales sucumbieron ante la imposibilidad de afrontar los costos, aun con los beneficios que lanzó en Gobierno para atenuar sus pérdidas. Entre estos casos se cuenta la sandwichería "Me gusta", de Yerba Buena, que en las últimas horas, y a muy pocos días de cumplir ocho años, bajó definitivamente sus persianas.

"El problema no arranca con la cuarentena, sino con la recesión económica que veníamos teniendo. Ya desde diciembre, enero y febrero la venta era muy pobre; en marzo, a parti de la cuarentena cerré todo un mes; y los gastos los afronté de mi bolsillo. Luego abrimos, pero para delivery, solamente, que implica -con suerte- un 15% de las ventas, o menos. Pero más que nada era para que la gente que trabajaba acá tenga algo de plata", contó Guillermo Dodds, propietario del tradicional negocio gastronómico.

Con un nudo en la garganta, añadió que todo se le empezó a hacer cuesta arriba. "No podía aguantar más; todo te siguen cobrando y no podés. Se vuelve insostenible. Fueron ocho años de mucho trabajo, de mucho esfuerzo, de mucha plata invertida. Y todo perdido, en un lapso muy corto de tiempo; y sin esperanza de recuperar nada", lamentó. Y de ese modo dejó en claro que más allá del ingreso económico quedaba trunco un proyecto de vida.

Los beneficios para las empresas ejecutados por la Nación no le sirvieron a Dodds para salvar la sandwichería. "Supongamos que me dan un crédito a tasa cero de $ 150.000; no me sirve, y me sigo sigo endeudando, y el negocio no da suficiente para seguir pagando. No ha sido nada paliativo. Y nadie del Gobierno vino; ni del municipio. Lamentablemente no se puede", insistió.

Según contó, durante los últimos meses ya había ido bajando el número de empleados. "Cuando empezó la cuarentena éramos ocho; y el mes pasado renunciaron dos. Ya hablé con todos. Todos han entendido y me han apoyado. Nos hemos ido bien. Y me queda saber que si algún día sale cualquier otro proyecto cuenta con gente de cierto nivel", dijo.

Sobre el final de la charla, volvió a asomar el nudo en su garganta. "Siempre ha sido un lugar para los jóvenes; nos quedábamos hasta la madrugada, y llegaban a la salida de los boliches. Fue un lindo proyecto de vida; 'Me gusta' era muy querida en Yerba Buena", afirmó.